Desarrollo Visual

Los bebés al nacer no pueden ver tan bien como los niños o como los adultos ya que sus ojos y sistema visual no están totalmente maduros. Sin embargo, durante los primeros meses de vida ocurren cambios muy importantes.

A continuación presentamos algunos de los hitos del desarrollo infantil que serán fundamentales para el desarrollo de las habilidades visuales. Es importante recordar que como no todos los niños son iguales algunos alcanzan ciertos hitos a diferentes edades.

Desde el nacimiento hasta los cuatro meses

Cuando nacen, los bebés no alcanzan a ver la letra más grande de la tabla optométrica (agudeza visual 20/200 aproximadamente). Tanto los niños más desarrollados como los adultos, que gozan de una visión normal, pueden ver esta letra desde una distancia de 200 pies. Hasta aproximadamente los 3 meses, los ojos de los bebés no pueden enfocar objetos que se encuentren a más de 8 a 10 pulgadas del rostro.

Durante los primeros meses de vida los ojos comienzan a trabajar conjuntamente y la visión mejora rápidamente. La coordinación ojo-mano comienza a desarrollarse al momento en que el niño empieza a seguir objetos en movimiento con sus ojos y a tomarlos con su mano. A las ocho semanas de vida, los bebés comienzan a enfocar sus ojos en el rostro de sus padres o de otras personas que se encuentren cerca.

Hasta los primeros dos meses de vida la coordinación visual es inmadura y puede ocurrir que los ojos se desvíen o se crucen. Por lo general, esto es normal. Sin embargo, si un ojo se desvía constantemente es necesario realizar una evaluación.

Hacia los cuatro meses los bebés deberían comenzar a seguir objetos en movimiento con sus ojos y tratar de alcanzarlos con la mano.

Desde los cinco hasta los ocho meses

Durante este período el control de los movimientos del ojo y las habilidades de coordinación ojo-cuerpo siguen mejorando.

La percepción de la profundidad es la capacidad de calcular la posición de un objeto con respecto a otro que se encuentre más cerca o más lejos. Esta capacidad no se encuentra desarrollada en el nacimiento. Hasta alrededor de los cinco meses los ojos no pueden formar una imagen tridimensional del mundo ni alcanzar a ver en profundidad.

Si bien la sensibilidad a la visión del color de un niño no es la misma que la de un adulto, generalmente se cree que los bebés hacia los cinco meses de edad cuentan con una buena visión del color.

La mayoría de los bebés comienza a gatear hacia los ocho meses, lo que contribuye al desarrollo de la coordinación ojo-mano-pie-cuerpo. Podría suceder que los bebés que comienzan a caminar más temprano y que han gateado durante un período más corto, no aprendan a utilizar sus ojos tan bien como los bebés que han gateado por más tiempo.

Desde los nueve hasta los doce meses

Alrededor de los 9 meses los bebés comienzan a pararse y a sostenerse. Hacia los diez meses un bebé debería ser capaz de tomar objetos con los dedos pulgar e índice.

Hacia los doce meses la mayoría de los bebés deberían gatear y tratar de caminar. Los padres deberían estimular a sus hijos a gatear en lugar de caminar con el fin de contribuir al desarrollo de una mejor coordinación ojo-mano.

A esta instancia los bebés pueden calcular bastante bien las distancias y arrojar objetos con precisión.

De uno a dos años

Hacia los dos años de edad la coordinación ojo-mano y la percepción de la profundidad de un niño deberían estar completamente desarrolladas.

A los niños de esta edad les interesa mucho explorar el ambiente que los rodea, mirar y escuchar. Reconocen objetos e imágenes con los que están familiarizados en libros y pueden hacer garabatos con crayón o lápiz.

En caso de observar que el niño no ha logrado alguno de los hitos anteriores es necesario realizar una Valoración Completa de la Visión o un Tamiz Ocular para detectar o prevenir algún problema en la visión desde temprana edad.

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